No me dejas estudiar.
No paro de pensar en ti.
No te puedo olvidar,
aunque eso me condene aquí.
Te veo todos los días.
En todas partes, a todas horas.
Y estas palabras mías
buscan el lugar donde tú moras.
Debería alejarme.
Por mi bien.
Donde no puedas encontrarme.
Pero mis años serán cien,
y no podré olvidarme.
No paro de pensar en ti.
No te puedo olvidar,
aunque eso me condene aquí.
Te veo todos los días.
En todas partes, a todas horas.
Y estas palabras mías
buscan el lugar donde tú moras.
Debería alejarme.
Por mi bien.
Donde no puedas encontrarme.
Pero mis años serán cien,
y no podré olvidarme.
Es lógico cuando se tiene a alguien en la cabeza, y más de forma, algo obsesiva, es complicado sacarlo de la cabeza...pero el tiempo todo lo cura...y pone a cada uno en su lugar.
ResponderEliminarUn beso.